Justin Quinnell es lo suficientemente loco para presentar una solución homebrew de una cámara en la garganta, capturando fotografías que presentan un ángulo muy poco ortodoxo y que actualmente está vendiendo como arte. Bastante interesante, pero supongo esto solo atraerá a cierto grupo demográfico ya que ver desde el interior de la boca de alguien no es exactamente lo más atractivo.